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ALGUNOS ARTÍCULOS DE ARQUEOASTRONOMÍA |
MARTÍN-CANO, F. - (1999 y 2004): Claves arqueoastronómicas del arte y la religión prehistórica. Regla de tres. Revista Omnia, Editada por Mensa España, noviembre, Nº 70, Barcelona, ISSN 1696-6775 | Depósito Legal: B-156552001. http://martincano.webcindario.com/ca.7regladetres.htm
Plagiado bajo título: Claves arqueoastroné¯micas del arte y la religié¯n prehisté¯rica: regla de tres, el 02/05/2004 por u2eastlink en http://www.u2eastlink.com/foro/read.php?6,3994
Resumen: Martín-Cano propone
que los motivos artísticos prehistóricos de: animales,
antropozoomorfos, humanos, objetos, vegetales, signos abstractos o
geométricos,... se identificarían con constelaciones,
cifradas con diferentes tipos de metáforas, y el
fenómeno coincidente.
Summary. Astronomical keys of the art
and the prehistoric religion. Martin-Cano interprets the prehistoric
artistic identify with constellations: based with different types
from metaphors and the coincident phenomenon.
Claves arqueoastronómicas del arte y la religión prehistórica. Regla de tres Por Martín-Cano
INTRODUCCIÓN
Mi hipótesis sobre el significado del arte
prehistórico se basa en aplicar una sencilla regla de tres a
las afirmaciones, que ya realizan de manera separada, diferentes
arqueólogos, mitólogos, historiadores y
astrónomos... Las aplico a los motivos simbólicos
presentes en las obras de arte más arcaicas legadas por
nuestros ancestros de la prehistoria: en las "Venus"
Paleolíticas realizadas desde el año 30000 adne (antes
de nuestra era), en las figurillas femeninas Neolíticas
realizadas desde el año 10000 adne y en las pinturas o dibujos
en piedra (petroglifos, geoglifos,...) de animales, humanos, objetos,
motivos geométricos y abstractos,.... realizados desde el
año 15000 adne hasta principios de época
histórica.
Afirma el arqueólogo José María
Blázquez (1991, 77): "Las mencionadas figuras femeninas, con el
sexo y los senos bien diferenciados, tienen sin duda un sentido
mágico y religioso relacionado con la fecundidad humana."...
"Se trata de las directas ascendientes de las diosas-madres del
Neolítico y precedentes de todas las diosas de la fecundidad,
ya se llamen Isthar, Astarté, Tanit, Isis o Hathor de
épocas históricas."
Dicen los mitólogos, en palabras del más
insigne de todos ellos: Josep Campbell (1991, 242): "la Diosa es la única
divinidad visualizada en aquel entonces." Es decir la exclusividad de figurillas
femeninas reflejarían que durante toda la prehistoria
existía el monoteísmo religioso.
Y el mismo Campbell manifiesta de las pinturas de
animales en las cuevas Paleolíticas francesas (1991, 342):
"En el gran
santuario de Lascaux, lleno de cámaras -que se ha llamado
«la Capilla Sixtina del paleolítico»- se ha hecho
manifiesta una experiencia de la divinidad, no como en Chartes o en
el Vaticano en figuraciones humanas (antropomórficas), sino en
animales (teromórficas)."
Por lo que se deduce que las representaciones de
animales (teromórficas) representan a la única Diosa
adorada en principio. A propósito de ello comenta
Andrés Ortiz-Osés (1982, 32) de la Diosa Mari (nombre
de la Diosa Madre Naturaleza adorada por los vascos) y las diversas
pinturas o grabados de animales en cuevas vascas
prehistóricas: "Barandarián llega a apuntar ciertas
correlaciones entre la Diosa y las figuraciones animales
rupestres."
Pero no sólo la Diosa se identifica con los
animales, sino también con otros atributos. Y así lo
confirma el historiador Jacques Pirenne (1982, 39): "Probablemente la misma
evolución se operó entre todos los pueblos, pues, cosa
curiosa, todos han dado a la diosa madre los mismos atributos ...
ella es la vaca, la leona, la gata; es también la
vegetación y como tal venerada en forma de árbol al que
todas las religiones antiguas han conservado como «árbol
de vida»"
O sea que los motivos artísticos de animales y
vegetales, además de figuras femeninas, representan a la Diosa
que adoró la humanidad durante 25.000 años.
Por otro lado los astrónomos saben que las
representaciones artísticas de animales son representaciones
de constelaciones desde la prehistoria. Lo confirma la
declaración de Menzel y Pasachoff (1990, 138): "Textos cuneiformes y artefactos
procedentes de la civilización del valle del Éufrates
sugieren que el león, el toro y el escorpión estaban ya
asociados a constelaciones en el año 4000 antes de
Cristo."
Por lo que aplicando una sencilla regla de tres: si las
imágenes artísticas prehistóricas de animales
representan a la Diosa y además representan constelaciones,
entonces la Diosa, representada en imágenes de animales, se
identifica con las constelaciones animalísticas.
Y esta asociación es lo que supone mi
descubrimiento trascendental del significado del arte
prehistórico. Mi hipótesis es que los diferentes
motivos artísticos reflejarían constelaciones
identificadas con la Diosa, tanto las imágenes de animales
como el resto de motivos artísticos.
Mi descubrimiento de que los motivos reflejados en obras
de arte reflejan constelaciones, surgió tras dedicarme cinco
años a una apasionante investigación interdisciplinar
en trece campos: arqueología, antropología,
mitología, religión, psicología, prehistoria,
sociología, etnología, astronomía, historia,...
culminado el 24 de agosto de 1997, y desde entonces me propuse buscar
la relación exacta.
Mi descubrimiento se inició al estudiar la
pintura de cazadora Capsiense de Damaraland, Rodesia del Sur /
Zimbabwe Dibujo 1 del IV milenio adne, al descubrir que no
sólo representaba una constelación, sino que reflejaba
además la protagonista mortal de la historia religiosa de la
agricultura.
La figura central es una cazadora que se desplaza a
zancadas, lleva cinturón, arco, flechas, flor y está
rodeada de animales y humanos. Primero descubrí que la
cazadora representaba la constelación Paredro (llamada
así por mí para la época matriarcal y conocida
en las actuales Guías de Estrellas con el del cazador
Orión con el que fue bautizada en Grecia a principios de la
época histórica, paredro de la Diosa Artemisa). Y se
desplaza a zancadas reflejando que la constelación se va al
ocaso (va a morir una vez al año "al atardecer" por el oeste).
Evidencia que la cazadora se identifique con la
constelación del cazador Orión Dibujo 2 porque lleva
cinturón, metáfora formal que alude a la estrellas que
se alinean en medio del resto de las estrellas de la
constelación Orión / Paredro, que están
ordenadas de forma que dibujan un pentágono unido a un
trapecio por su base, con tres estrellas en línea recta a modo
de cinturón que le estrangulara la cintura (llamadas El
Cinturón).
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Dibujo 1
Cazadora de Damaraland con cinturón = cons. Paredro / Orión |
Dibujo 2
Estrellas de cons. cazador Orión / Paredro: pentágono unido a trapecio con cinturón |
Y después deduje que esta cazadora es la
antecesora del cazador / cazadora virgen / pastor / guardiana de
rebaños / héroe / heroína, protagonista mortal
de la historia de la vegetación de la religión
agrícola, cuya mitología fue heredada de las
civilizaciones precedentes matriarcales. E identificada con los
paredros mortales (de sexo masculino o femenino) de la Diosa Madre,
que recibirá diferentes nombres en época
histórica: Adonis / Atis / Britomartis / Cora / Dumuzi /
Eshmund / Europa / Gugalanna / Osiris / Tammuz / Orión /
(Jesús) /...
Según los mitos históricos de las
religiones agrícolas mistéricas, la historia de la
agricultura está protagonizada por un paredro mortal (semilla)
de la Diosa Salvadora (y Exterminadora) llamado: Atis, Adonis,
Britomartis, Europa, Orión,... y según leyendas de los
panteones históricos moría debido a un jabalí o
escorpión o toro (semilla es enterrada y muere para germinar /
resucitar). De estos seres mortales dice Shahrukh Husain (1997, 79):
"En estos mitos
agrícolas el hijo representa la semilla enterrada, hasta que
reaparece con la forma de planta que comienza a brotar. Las plantas
maduran hasta ser cosechadas y el ciclo entero vuelve a
representarse."
Y para el que es apropiado la reflexión de los
enciclopedistas de la E. U. I., Tomo 40, (1988: 476) referido a la
muerte del paredro de la Diosa Artemisa el cazador Orión a
manos de la misma: "Los astrólogos alejandrinos
decían que Orión, estando de caza con Artemisa..."...
"y ésta lo castigó haciendo salir del suelo un
escorpión que le mordió y le causó la muerte.
Esta leyenda tiene estrecha relación con el hecho
astronómico de que, cuando el Sol entra en Escorpión,
va al ocaso la constelación de Orión."
O sea que el mito de la muerte del cazador Orión,
paredro de la Diosa, que traducía míticamente la
historia de la agricultura, se refleja en la situación estelar
ilustrada en Mapa 1, que en época arcaica tenía lugar
el atardecer del 14 de febrero, hoy 1 de mayo, tras el ocaso del Sol,
cuando se producía el ocaso de la constelación
Orión / Paredro (la muerte del héroe Orión) y el
orto crepuscular de la constelación Escorpio (animada por la
Diosa Artemisa en su función Exterminadora):
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E igual significado
tendría otras obras de arte prehistóricas,
cuyas motivaciones eran simbólicas. En palabras de
Clottes (1995, 64): "En los casos de los
aborígenes australianos, de los indios de
América y de los bosquimanos de África del
Sur, el arte rupestre tiene objetivos religiosos o
mágicos; el artista comunica mitos y
leyendas.".
De las que son ejemplos las cazadoras
prehistóricas levantinas representadas en escenas
artísticas desplazándose a zancadas (la
constelación Paredro / Orión va al ocaso al atardecer)
junto a jabalís, otros animales y figuras humanas.
La cazadora de Els Secans, Teruel (Dibujo 3, a) junto a
figuras femeninas = constelación Las Pléyadas,
jabalí = constelación Escorpio.
La cazadora de la Cueva del Tío Garroso,
Alacón, Teruel (Dibujo 3, b).
La cazadora de la Cueva de los Caballos, Valltorta,
Castellón (Dibujo 3, c).
La cazadora del Val del Charco de Agua Amarga, Teruel
(Dibujo 3, d).
Pero mi descubrimiento de la relación entre los
diferentes motivos de las obras de arte y las constelaciones (con
metáfora formal, o funcional, o semántica, o
analógica,...), es un hecho conocido por otros pueblos
primitivos aún hoy día, en ciertas áreas del sur
del Pacífico, que conservan memoria viva de tradiciones de la
Edad de Piedra.
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Dibujo 4
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Por ejemplo, según información aparecida
en la revista Sky publicada en septiembre de 1997 y conocida por
mí en junio de 1999, algunos aborígenes australianos
saben que los motivos de sus obras de arte, tienen un significado
astronómico. Así Roslynn Haynes (1997, 73) afirma
refiriéndose a una pintura del pueblo Yirrkala de una "escena
de caza" animalística Dibujo 4, en la que aparece un
tiburón persiguiendo a una raya: "A tribal bark painting representing the
Southern Cross and its Pointer Stars, Alpha and Beta Centauri. This
depiction from Yirrkala shows the stars of the Southern Cross (a
stingray) being chased by the Pointers (a shark)." (Siendo tanto la figura del
tiburón identificado con la constelación Centauro, como
la de la raya identificada con la constelación de la Cruz del
Sur, figuras animalísticas personificaciones de sus
Divinidades).
En otra pintura del pueblo Groote Eylandt Dibujo 5,
aparece la figura que está siendo arponeada como un pez con
mamas (identificada con una Diosa), por figuras masculinas-Centauro
(identificados con Divinidades masculinas).
Manifiesta Roslynn Haynes, en el citado artículo
(1997, 72-73): "Rather, astronomical knowledge was used to
make predictive correlations with natural events important to the
group's survival (such as the availability of particular foods or
changes in weather conditions)."
Y en (1997, 74): "Like many primitive cultures, the Aborigines
saw the heliacal risings of bright stars or constellations as
indicators of seasonal events."... "Arturus appearing in the dawn sky
prompted the Aborigines of Arnhem Land to begin harvesting spikerush
for fish traps and baskets." O sea que la reaparición matutina /
levantamiento heliaco de la estrella Arturo anuncia la
recolección de determinado vegetal y de la misma manera el
ocaso crepuscular de otras estrellas o constelaciones, anuncia otras
etapas de la vegetación.
Y añade Haynes en (1997, 74): "Without any technological means of
controlling their environment, the Australian Aborigines depended
completely on the cycles of the natural world for survival. Not
surprisingly, their interest in the stars was not in extraordinary
occurrences, such as supernovae or comets, but in regular patterns.
Aboriginal legends have "humanized" cosmic phenomena by associating
them with the behavior and motivation of the tribal
group."
De manera que tanto las escenas de arte de la
prehistoria como las de pueblos primitivos tendrían
carácter simbólico y astronómico:
reflejarían con diferentes tipos de metáforas,
diferentes posiciones de las constelaciones y los fenómenos
coincidentes, que anuncian diferentes etapas del crecimiento de la
vegetación.
CONCLUSIÓN
De nuestra exposición se deduce que nuestra
hipótesis de que las obras de arte de nuestros ancestros de la
prehistoria, reflejarían mitos asociados a constelaciones,
cuando ocupaban determinada posición del calendario arcaico,
constelaciones animadas por las Divinidades, cuya finalidad era
controlar y asegurar el alimento y por tanto la supervivencia, en
función del crecimiento de la vegetación a lo largo del
año, dependiente de los fenómenos cíclicos, en
coincidencia con las constelaciones cíclicas, es apoyada por
afirmaciones aisladas de ciertos pensadores y por las creencias de
ciertos pueblos primitivos australianos.
Selección BIBLIOGRÁFICA:
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