MARTÍN-CANO, F. (1999, 2002, 2006, 2008): Situaciones estelares de los 22 días de fiesta fijados hace 5.300 años y fenómenos coincidentes (ex-Calendario astronómico prehistórico). (Actualizado el 15 / 11 / 02). VII Jornadas Astronómicas del Planetari de Castelló, Marzo de 1999. (Actas en prensa). Portal Tartessos, Editor Soliman Orta. Editado en parte (4.049 caracteres) en Portal Al Otro Lado 2002, Num 35, Feb. 2006, por Miguel de Lavelanet. Editado (66.300 caracteres) en Portal Modalidad Múltiple femenina, Para la búsqueda y divulgación de la influencia de lo femenino en la historia. Editado en parte (10.700 caracteres) por Semíramis en dic. 08 en Portal egiptomaniacos. Publicado en parte (3.900 caracteres) en Portal OND: Orden de Nuevos Dioses. http://martincano.webcindario.com/ca.9calendario.htm (1ª), + http://martincano.webcindario.com/ca.9calendario.html (2ª), + http://martincano.webcindario.com/1ca.9calendario.htm (3ª), http://www.tartessos.info/html/situaciones_estelares01.htm + situaciones_estelares02.htm, + situaciones_estelares03.htm, http://www.aol2002.com/public/leearticulos.php?mostrar=2006/Num%2035%20-%20Febrero/Aproximacion%20a%20la%20Ciencia%20de%20los%20Caldeos, http://multimodalfem.org/articulos/ref11.htm, http://multimodalfem.org/articulos/ref12.htm, http://egiptomaniacos.top-forum.net/otras-culturas-f13/arqueoastronomia-t2342.htm, http://www.circulosiniestro.com/ond/.
c) Aclaraciones respecto a algunas incorrecciones que introducimos voluntariamente
Las obras de arte que aparecen en nuestros
artículos, la conectamos a determinadas situaciones estelares
y correspondientes a determinados días de fiestas, de las 22
fechas posibles, de las fijadas hace 5.300 años. En ellas
introducimos una incorrección, por dificultades expresivas,
por comodidad y para conseguir recordar cada una de las fechas
importantes del calendario prehistórico y su correspondiente
situación estelar.
De forma que cuando decimos que dos obras representan,
por ejemplo el 14 de febrero, pero una fue realizada hace 18 milenios
y otra hace 5 milenios, no somos precisas al decir que ambas reflejan
el 14 de febrero. Deberíamos decir: "reflejan el día de
fiesta que coincidía con la que tenía la misma
situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de
febrero de hace 5 milenios". O sea que era día de fiesta el
día en que Híadas se iba al ocaso al atardecer, fijado
hace 5 milenios en el 14 de febrero. (En realidad, en este caso,
ambas escenas estarían separadas entre sí seis meses. Y
mientras la de hace 18.000 años reflejaría el evento
estelar vespertino de Híadas yéndose al ocaso el 15 de
agosto, al final del verano y antes del otoño, la obra de arte
de hace 5.300 años reflejaría el evento estelar
vespertino de Híadas yéndose al ocaso al final del
invierno y antes de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo
hecho astronómico de Híadas yéndose al ocaso
tiene lugar el atardecer del 1 de mayo).
Pero cometemos la imprecisión de considerar que
ambas correspondían al 14 de febrero como recurso expositivo,
porque aclararlo no nos añade nada a nuestra exposición
y porque nuestro interés no es saber la fecha que
tendría la situación estelar de Híadas
yéndose al ocaso al atardecer de hace 18.000 años o
5.000, sino el hecho de que se mantuvo la fiesta durante miles de
años cuando se producía tal situación estelar y
se reflejaba en obras de arte.
Obviamente lo que tratamos de mostrar es nuestra
hipótesis de que se mantenían desde la Prehistoria,
situaciones estelares reflejadas en obras de arte y con motivos que
aludían a constelaciones que aparecían de forma
sincrónica en determinadas situaciones estelares de cualquiera
de los 22 días de fiesta.
22 días de fiesta, con fechas como el: 14 de
febrero, 15 de agosto, 24 de junio, 25 de diciembre, 1 de mayo, 1 de
noviembre, 5 de enero... que curiosamente son las mismas fechas que
coinciden generalmente con las de los días de fiesta del
calendario cristiano. Pero las situaciones estelares de las fechas de
los días de fiesta heredadas por la religión cristiana,
están desfasadas dos meses y medio respecto a las situaciones
estelares que tenían lugar hace 5.300 años cuando
fueron fijadas.
Y este hecho trascendental es el que nos llevó al
descubrimiento de que las diferentes situaciones estelares eran las
que marcaban los días de fiesta desde la Prehistoria, teniendo
como razón de su elección precisamente el que era
entonces cuando "centralizaron" los diferentes hechos
astronómicos señalados.
Lo que corroboraría que las fechas de las fiestas
cristianas, que se celebran generalmente en las mismas fechas en que
se celebraban las fiestas paganas a las que sustituyen, cuando
coincidían con precisas situaciones de las constelaciones en
el cielo, tienen su origen en las fechas de los días de fiesta
prehistóricas. Pero dado que se celebran dos meses y medio
después respecto de los hechos astronómicos que
tenían lugar entonces, mostrarían al conservar las
fechas de celebración, el desconocimiento de los
mitólogos cristianos de su coincidencia con señalados
hechos astronómicos y su relación con la historia de la
agricultura, cuando tenían finalidad agrícola.
Por ejemplo: en el mito cristiano se narra que la Virgen
María, tras concebir a Jesús de manera virginal [Mateo
(1, 18)], dio nacimiento a su hijo Jesús. Y la iglesia
cristiana, pretende celebrar su concepción como si fuese un
ser real nueve meses antes de su nacimiento, que celebra en la fiesta
del 25 de diciembre actual (cuando ya no se produce el orto
vespertino de las estrellas Espiga y Vendimiadora de la
constelación Virgo, que era la situación
astronómica del día de fiesta en que se conmemoraba
hace miles de años y anunciaba la recolección de
espigas y vendimia). Pero el nacimiento de Jesús es una
metáfora religiosa que relata la culminación de la
historia de la agricultura, en el que Jesús, al igual que
Mitra, Buda, Horus, Carpo, Sida (granada), Misa y Libera (uva)...
protagonistas de otras religiones "paganas" = "agrícolas",
nace de una Madre Virgen un 25 de diciembre, igual que las figuras
similares simbólicas. Todos los bebés, protagonistas de
las otras religiones "paganas" = "agrícolas", se identifican
con el "fruto del vientre virginal" de la Virgen / de la Diosa, tras
haber sido semilla que por fin se convertían en fruto.
De manera que, a pesar de la pretensión de los
mitólogos cristianos que nos quieren hacer creer que el
nacimiento de Jesús es real y corresponde a un hecho
cronológico, lo único que hacen es una
manipulación de la narración metafórica en la
que se basan y toman en sentido literal lo que no es más que
un mito, similar al de las religiones precedentes: es la
culminación de la historia de la agricultura. Su nacimiento
imita el de otros seres que nacían en la época en que
se recolectaban los frutos de invierno.
Por lo que el origen de esta fiesta y la elección
de la fecha de celebración, así como otras fiestas
cristianas, son herederas de mitos y fechas festivas paganas, a las
que se les ha dado una envoltura con la doctrina cristiana, y
celebradas además desfasadas dos meses y medio después
de los hechos astronómicos con que eran anunciadas en
época arcaica: conservan los días de fiesta
prehistóricas, pero no los hechos astronómicos en que
se fundamentaban.
Asimismo los rituales de las fiestas cristianas, son
herederas de las paganas. Y se evidencia porque cobran plenamente
sentido al analizarlos bajo el punto de vista de que se inspiraban en
las constelaciones de las situaciones estelares de las fechas en que
se celebraban, muestras de que nacieron inspirados en relatos de la
mitología arcaica y en precisos hechos
astronómicos.
Así que la causa de que seamos imprecisos al
adjudicar a dos obras de arte no sincrónicas, la misma fecha a
la situación estelar a la que aluden, pero separadas en el
tiempo varios milenios, es con el objeto de explicitar que las fechas
de los días festivos prehistóricas, han sido heredadas
por el cristianismo, que celebran fiestas en fechas similares (a
pesar de que ya no anuncian iguales situaciones estelares). Y que el
origen de la elección de estas fechas, estuvo en que era
entonces cuando se producían de forma centralizada precisas
situaciones estelares de las constelaciones.
d) Aclaraciones para desfase de 75 días entre hechos estelares de diferentes milenios
Decíamos que gracias a que J. R., el 31 / 10 / 02
en (2002e), nos comentó la imposibilidad de que el desfase
correspondiente a situaciones estelares separadas varios milenios,
fuese de 75 días, nos hemos dado cuenta que el desfase de 75
días entre las situaciones estelares actuales y las de hace
varios miles de años, corresponderían a los eventos
astronómicos de hace 5.293 años. Él
realizó una sencilla regla de tres, en la que conocido el
período de la precesión de 25.770 años,
resultaba que el desfase para un período de 2.000 años
era sólo de 28 días.
[Una nueva aclaración. Por un lado sabemos que
Sirio: "Era estrella
de gran importancia en la antigüedad, por coincidir su salida
heliaca con el solsticio de verano..." (Enciclopedia U., Tomo 43: 1988, 1067) y por
otro: "Sin embargo,
debido a la precesión del eje terrestre, actualmente Sirio
reaparece en el cielo matutino a principios de
septiembre."
(Herrmann: 1990, 148).
Y partiendo de estas dos afirmaciones hemos hallado que
el desfase entre la fecha del orto de Sirio hace 5.300 años
(21 de junio) con la que se produce actualmente hoy (5 de septiembre
del año 2002) es de 75 días. Este dato nos hace deducir
que hace 4.000 años (conocido el período de la
precesión de 25.770) el orto de Sirio tendría lugar con
un desfase de 75 - 56 = 19 días respecto a lo que
ocurría entonces (4.000 x 365 / 25.770 = 56) así que
tendría lugar el 4 de julio. Hace 3.000 años
tendría lugar con un desfase de 75 - 42 = 33 días
(3.000 x 365 / 25.770 = 42), así que tendría lugar el
24 de julio. Hace 2.000 años, tendría lugar con un
desfase de 75 - 28 = 47 días (2.000 x 365 / 25.770 = 28),
así que tendría lugar el 7 de agosto. Hace 1.000
años, tendría lugar con un desfase de 75 - 14 = 61
días (1.000 x 365 / 25.770 = 14), así que
tendría lugar el 21 de agosto. Hace 100 años
tendría lugar con un desfase de 75 - 74 = 1 días (100 x
365 / 25.770 = 1) así que tendría lugar el 4 de
septiembre. Y hoy día, tendría lugar con un desfase de
75 - 0 = 75 días, así que tendría lugar el 5 de
septiembre.
Y esta reflexión nos hace caer en la cuenta de
que la "fecha exacta" con que habría sido fijado el orto
heliaco de un astro para cualquier año (que no difiere en
más de una hora del orto del sol), habría sido
resultado de aplicar una regla de tres, conocido el período de
la precesión de 25.770 años. Porque como cualquiera
puede ver con un sistema sofisticado de observación celeste, o
simplemente mirando al cielo durante al menos quince días
antes del 5 de septiembre (en que de forma "oficial" se produce el
orto de Sirio en el año 2002), verá que también
se produce el orto de Sirio y cada día ocurrirá minutos
antes de la hora del día oficial en que "estaría fijado
de forma exacta" el orto heliaco de Sirio. Es decir quince
días antes se producirá 60 minutos antes de la hora en
que se producirá el orto heliaco de Sirio el "día
oficial", al día siguiente unos 56 minutos antes. El 3 de
septiembre se producirá unos 8 minutos antes. Y lo mismo
ocurrirá al día siguiente del día oficial en que
"estaría fijado de forma exacta". Es decir que el orto heliaco
de Sirio el 6 de septiembre se producirá 4 minutos más
tarde de la hora fijada para el 5.
Por lo que deducimos que la fecha "exacta" para saber
cuándo se producirá el orto heliaco de Sirio de
determinado año (que no difiere en más de una hora del
orto del sol), es el resultado de aplicar la regla de tres, conocida
la precesión].
O sea que los diferentes eventos astronómicos con
un desfase de 75 días respecto a los actuales, fueron
"fijados" en una fecha exacta: antes del año 3300 adn. Y por
esa fecha tan antigua, deducimos por diferentes datos que luego
especificaremos, que la autoría sería de Sacerdotisas y
además posiblemente de Mesopotamia.
Respecto a la fecha es indudablemente exacta, porque
sólo en esta fecha de hace, más exactamente 5.293
años, era coincidente el orto heliaco de la
constelación Can Mayor / Canícula con el solsticio de
verano. Está de acuerdo la información que recogen los
enciclopedistas del Tomo 2 (1988, 511): "El nombre canis de la constelación
fué (sic) el origen de la voz canícula para
designar los ardores del verano." Y de ello se deduce que sólo en el
año 3300 adne pudo haber sido bautizada con este nombre, que
alude con metáfora semántica, al fenómeno
coincidente con su orto matutino y el solsticio de verano: los
ardores / el tiempo de perros / la canícula. Y no pudo haber
sido bautizada posteriormente ya que nunca más fue verdad tal
hecho y no lo volverá a ser hasta dentro de 20.477 años
(25.770 - 5.293).
También hace 5.300 años sería
bautizada la estrella Sirio, ya que sólo entonces su nombre:
Sirio "La Abrasadora" se identificaba con el fenómeno asociado
a su orto matutino: calor abrasivo. Lo que pone de relieve que tanto
el nombre de la estrella Sirio "La Abrasadora" de la
constelación Can Mayor / Canícula, como la misma
constelación, fueron bautizadas cuando el orto heliaco era
coincidente con los calores abrasadores del solsticio de verano,
hecho que sólo fue puntualmente cierto, en el año 3300
adne.
Respecto al lugar en que fueron bautizadas podría
ser Mesopotamia. Lo deducimos por un dato que nos aporta Herrmann en
(1986, 148): "La
procedencia de la denominación Sirio no está del todo
clara. Tal vez el nombre procede de la astronomía de la
antigua Babilonia y (...) la misma palabra significa también
«la abrasadora»."
Y de ahí deducimos a la vez que tal hecho
sólo lo podían saber Sacerdotisas, porque existen
pruebas que evidencian que el conocimiento astronómico
oficial, en manos de Sacerdotes varones sumerio-acadios, del estado
patriarcal de las civilización de Mesopotamia, era diferente.
Pero dado que allí se bautizó a Sirio con un nombre que
hacía alusión al fenómeno coincidente con
determinada posición, deducimos que fueran Sacerdotisas sus
autoras, porque los Sacerdotes oficiales varones no "sabían"
asociar un evento estelar con un fenómeno
meteorológico.
Por todo ello deducimos también que en ese IV
milenio adne, fueron "fijados" las situaciones estelares de los 22
días de fiesta de la religión agrícola,
desfasadas 75 días respecto a las fechas de similares eventos
astronómicos actuales (cuando escribimos esto, estamos en el
año 2002). Y sería fijado por Sacerdotisas, quienes
además serían las conocedoras de otras constelaciones y
las que las bautizaron. Ellas mantendrían en secreto tales
conocimientos y los transmitirían a otras mujeres iniciadas en
su doctrina que lo extendieron y mantuvieron en secreto, a otros
lugares de la cuenca del Mediterráneo (antes de que fueran
"redescubiertos" por Arato 3 mil años después. Asimismo
ellas serían las iniciadoras de los rituales de los 22
días de fiestas conservados durante milenios por otras
religiones.
[Hay otro dato que evidencia que los diferentes hechos
astronómicos, asociados a fenómenos
meteorológicos y concretizados en mitos religiosos, fueron
fijados en ese momento (hace 5.293 años) y también que
tal conocimiento fue compartido por Sacerdotisas de La India. Nos
referimos a una frase leída en Feuerstein (1995, 156-157) que
dice: "Tradicionalmente, se cree que este
período de decadencia moral y espiritual comenzó con la
muerte del hombre-Dios Krishna, el 18 de febrero de 3102 a. de C...."
Para interpretar tal frase partimos del conocimiento de que la "muerte de Krishna" se refiere a un hecho astronómico, además de a un proceso agrícola. Krishna, como protagonista mortal de la historia de la agricultura, encarna a la semilla en la mitología hindú, que muere y resucita, asociada al período de siembra y floración vegetal (que moría todos los años simbólicamente en el período de siembra). Y sabemos que tal mito se concretizaba en el hecho astronómico del ocaso vespertino de la estrella Espiga (aparece llamada así en una mapa de un Planisferio de la E. U. I., Tomo 55 de 1985, la actual estrella c Saiph) de la constelación Orión, que se producía hace 5.293 años el 14 de febrero (hoy tal hecho estelar tiene lugar el 1 de mayo). Si la tradición recoge la información de que la muerte de Krishna en el año 3102 (191 años después del haber sido fijado en año 3293 adne) "comenzó un período de decadencia moral y espiritual" deducimos que se refiere al hecho de que ya era notorio que existía un desfase entre determinado hecho astronómico y el clima, que se habían asociado de forma estadística para recordar los procesos agrícolas. De forma que mientras en el año 3293 adne todo estaba perfecto: cuando se celebraba la muerte de Krishna (semilla) era coincidente con el ocaso de la estrella Espiga de la constelación Orión y el período adecuado para la siembra de semillas del 14 de febrero (coincidentes con las lluvias), en el año 3102 la muerte Krishna / el ocaso de estrella Espiga de Orión tendría un desfase algunos días (5102 x 365 / 25.770 = 3) y en vez de producirse el 14 de febrero, tenía lugar el 17 de febrero, debido a la precesión. Y al estar desfasado el hecho astronómico respecto al fenómeno coincidente esperado (las lluvias que se adelantaban a la siembra de semillas), dejaba de ser efectivo para anunciar la tarea agrícola de la siembra. Así que el ocaso de Orión no estaba de acuerdo con lo que se había estructurado respecto al clima. Es decir que de toda la estructura religiosa con fundamento astronómico / todo el tinglado que se había inventado para anunciar las tareas agrícolas, dejó de ser coincidente con las constelaciones, en las que se habían inspirado para crear los mitos, los rituales sagrados de las fiestas sagradas, los motivos que aludían simbólicamente a las constelaciones y a los fenómenos...]
Sabemos que en Mesopotamia en época
prehistórica antes del IV milenio, al igual que en el resto
del universo, sólo había Sacerdotisas de culto a la
Divinidad, del mismo género que (se creía) reinaba en
la Naturaleza. La evidencia es arqueológica, ya que
exclusivamente son femeninas las más arcaicas obras de arte
humanas. Está de acuerdo con ello Delporte, que aporta la
afirmación de Saccasyn Della Santa sobre las exclusivas
figuras femeninas auriñacienses en (1982, 276):
"Figuran magas,
sacerdotisas o vestales (prêtesses)." Exclusivas Sacerdotisas que en principio eran
las conocedoras y transmisoras del conocimiento sagrado y las
únicas que participaban en cultos de Fertilidad.
Con la evolución de los panteones religiosos a
principios de época histórica (en Mesopotamia en el IV
milenio adne), compartieron el culto religioso y transmitieron su
doctrina no sólo a mujeres Sacerdotisas iniciadas, sino
también a Sacerdotes eunucos iniciados, que habrían de
guardar secreto de sus conocimientos bajo pena de muerte. Estos
Sacerdotes eunucos, que representaban en Tierra al paredro castrado
de la Diosa Madre, empezaron a compartir con las Sacerdotisas los
cultos y rituales sagrados.
Con la evolución al politeísmo, las
Sacerdotisas seguían participando en los festivales agrarios,
vestigios del ejercicio del culto de épocas matriarcales,
cuando eran en exclusiva mujeres, las que ejercían el
Sacerdocio de la única Diosa adorada y las únicas que
participaban en ceremonias sagradas en su honor. Lo ratifica Pomeroy
en (1987, 96): "La
existencia de festividades exclusivamente femeninas ha sido explicada
de distintas maneras. Una hipótesis es que los cultos
femeninos eran supervivencias de un período matriarcal cuando
toda la religión estaba en manos de mujeres. Otra
explicación es que las mujeres en las sociedades primitivas
tenían a su cargo la horticultura y la jardinería, y
por tanto, estaban implicadas en los cultos a la
fertilidad." (Ampliamos en nuestro artículo: Estudio religioso de la participación femenina en la vida pública: Sacerdotisa http://galeon.com/martin-cano/sacerdotisafun.htm).
En Mesopotamia, en época protohistórica
(siglo XXXIII adne) ya hay también Sacerdotes varones normales
(no sólo eunucos) que ocupan puestos importantes en los
Templos bajo la advocación de Dioses, a la vez que hay
Sacerdotisas que ocupan puestos importantes en los Templos bajo la
advocación de Diosas. Sirva de ejemplo Enungalanna,
Sacerdotisa de Eridu que en tiempos del rey Amarsuena, da nombre al
año 8º, llamado (con todos los términos)
correspondiente al año 2038 adne, según
Sanmartín y Serrano (1988, 20): "«Se entronizó a Enungalanna,
amada de Amarsuena, como sacerdotisa de la ciudad de
Eridu»."
Siguen refiriendo Sanmartín y Serrano en (1988,
53): "El
(sic) las épocas protohistóricas, el
centro del estado lo constituía el dios o la diosa patronos de
la ciudad, propietarios absolutos de todos los recursos
económicos, comenzando por las tierras de cultivo y los pastos
adyacentes. En consecuencia el templo fue el centro de la
administración y del gobierno: es la ciudad-templo sumeria
(Falkesnstein, 1954)."
Añaden Sanmartín y Serrano en (1988, 54):
"Este estado de
cosas cambió... con la instauración del estado
centralista..."
Y en (1988, 56): "El régimen político de la
ciudad-templo protodinástica había ido evolucionando
hacia regímenes de monarquía absoluta basada en la
ideología patriarcal. La monarquía autárquica se
convirtió de este modo en la forma de gobierno definitiva para
el resto de la historia, no sólo mesopotámica, sino de
toda el Asia Anterior."
Y es justo con la llegada de la "monarquía absoluta basada en
la ideología patriarcal" cuando los Sacerdotes sumerios de la
civilización estatal mesopotama, empiezan a inventar a partir
del III milenio adne, el calendario zodiacal, cuyo conocimiento
oficial es conocido. Este zodiaco babilónico, según
Ojeda (2002) empezó con cuatro constelaciones, conocidas hoy
en occidente, con el nombre de Géminis, Virgo, Sagitario y
Piscis. En el año 2700 adne se crearon otras cuatro
constelaciones zodiacales: Tauro, Leo, Escorpión y Acuario. En
el año 1200 adne se crearon las constelaciones zodiacales:
Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Y cientos de años
después llegó a tener 18 constelaciones zodiacales,
hasta que terminaron por reducirse a 12. 12 constelaciones, que con
algunas variaciones, forman el zodiaco que fue heredado por los
griegos en el primer milenio adne y es el que ha llegado hasta hoy.
En las fuentes que informan del conocimiento
astronómico oficial mesopotamo de culturas sumerio-acadias,
como la obra "Mul-Mul (en sumerio, "estrellas"), es decir,
las Pléyades" en palabras de Marín (2000), y otras
fuentes semitas y posteriores acadias y babilonias, muestran que
conocían otras constelaciones no zodiacales como:
Dragón, Águila, Pegaso, Andrómeda, Orión,
Auriga.... Pero desde luego no existe evidencia de que mundo
"oficial" conociera la constelación Can Mayor /
Canícula y así permaneció durante miles de
años.
Tampoco los conocimientos oficiales griegos la
incluía en principio. Se pregunta Ojeda (2002): "Desde el punto de vista de la
arqueoastronomía surge el problema de relacionar el cielo de
época homérica con el de Ptolomeo. Efectivamente, en
las obras de Homero y Hesiodo sólo se describen unos cuantos
astros: la Osa (también descrita como el Carro), Orión,
las Pléyades, las Híades, Arturo y Sirio. ¿De
dónde proceden el resto?. "
Esta constelación no fue conocida, hasta ser
mencionada por Arato (n. alr. 310 - m. 240 adne) de Solos, Cilicia,
Anatolia, en su obra Fenómenos en el año 276 adne, que
incluía 48 constelaciones, algunos no "conocidas" por el mundo
oficial. Las mismas 48 que recogía Hiparco en el año
135 adne cuando organizó los conocimientos de Conón de
Samos del siglo III adne y el sistema de creencias de
Aristóteles. De Arato, dice Marín (2000):
"Se supone que Arato
se basó (algunos dicen que simplemente copió) en obras
anteriores similares..."
Sigue afirmando Marín (2000): "La siguiente figura
histórica a tener en cuenta es Eratóstenes de Cirene
(276-195 a.C., aprox.), (...)Las fuentes en las que se basó
Eratóstenes para sus Catasterismos nos son desconocidas (a
parte (sic) de Arato), aunque sabemos que muchos de los
mitos recogidos ya formaban parte del acerbo (sic) cultural heleno desde hacía siglos, hay
ciertas evidencias de que Eratóstenes creó muchos de
estos mitos, en un intento de sistematizar las historias de las
constelaciones."
"Tras Eratóstenes, destacará Hiparco de
Nicea (190-125 a.C., aprox.) (...) Su obra más importante es
Explicaciones de los fenómenos de Arato y Eudoxo(...). Hiparco
es además el descubridor de la precesión de la esfera
celeste, hito clave de la ciencia clásica."
Y añade Ojeda (2000): "A este respecto conviene recordar que tanto
Arato como Eudoxo eran originarios del sur de Anatolia, por lo que
sin duda conocían las tradiciones
astronómico-mitológicas de la zona, así como las
mesopotámicas, sirias, cananeas y por supuesto,
griegas."
Tolomeo (n. alrededor del año 87- m. 170 dne)
siglos después (entre el año 125 al 150 dne)
"introduce" las mismas 48 constelaciones de Arato e Hiparco, tras
recopilar el saber dejado por escrito por Arato, Eratóstenes,
Hiparco y otras fuentes dispersas, cuando publicó su Almagesto
/ Coordinación Matemática que "Resume toda la ciencia astronómica de
los griegos, ó sea la ciencia astronómica de aquellos
tiempos."
(Enciclopedia U., Tomo 4 (1994: 786)].
Por tanto es legítimo deducir que los poetas y
astrónomos patriarcales, terminaron por recuperar la
tradición cultural secreta, oral y escrita en manos femeninas,
que ya formaba parte del acervo cultural, tres mil años
después de haber sido "inventados" por Sacerdotisas.
[Apropiación que ya era normal en autores clásicos como
Ovidio y Homero, pues sabemos que se apropiaron del legado heredado
de manos femeninas y las adulteraron con narraciones de guerra en
honor de Héroes. De Homero se sabe expresamente que se
apropió ignominiosamente de las poesías de la Poetisa
Oraculista Dafne, según manifiesta Sáinz De Robles en
(1959, 328): "Larrey, en su historia de los siete sabios de
Grecia, afirma «que Homero había sacado de las
poesías de esta inspirada mujer (Dafne) las bellezas
más notables de sus inmortales poemas, y que el ingrato
suprimió la mención de su bienhechora, aunque sin haber
podido ocultar el plagio a la posteridad."]
Por lo que resulta congruente suponer que también
Arato "copiaría de una fuente femenina" algunos de sus
conocimentos astronómicos y meteorológicos "no
oficiales" que incluye en su libro: Fenómenos en el que describe "fenómenos
meteorológicos", según recoge Marín
(2000):
"Fenómenos es una obra muy descriptiva, donde aparte de citar
las constelaciones, Arato describe diversos fenómenos
metereológicos (sic)..." Lo mismo que hace Hiparco al
escribir más tarde su libro titulado: Explicaciones de los fenómenos de
Arato y Eudoxo,
porque tales hechos eran desconocidos por los Sacerdotes varones de
forma oficial.
Ellos accederían a las informaciones de las
Sacerdotisas de sus regiones de procedencia, y que habrían
sido iniciadas por las ancestras de aquellas Sacerdotisas mesopotamas
que aún observaban las estrellas en el año 2100 adne en
el Templo Dilmun, situado encima de la última torre del
zigurat de ocho torres, de la ciudad de Ur. Al igual que las
Sacerdotisas sumerias lo hacían desde la cúspide del
Templo Khorsabad de Babilonia, en la torre con siete pisos y con
terraza / zigurat / observatorio astronómico, bajo la
advocación de la Diosa Ninmach, descalificadas por Herodoto
como copuladoras con el Dios. Ellas serían las que
habrían puesto en relación tanto la constelación
de Can Mayor / Canícula que era coincidente en determinada
posición con el fenómeno meteorológico de la
canícula y muchas otras constelaciones con otros
fenómenos. Relaciones que ya no se producían en el
siglo III adne, 3 mil años después de haberlas fijado
las Sacerdotisas, cuando tales hechos tuvieron existencia
real.
Y es elocuente que los astrónomos posteriores no
prestaran atención a fragmentarias informaciones que hablaban
de los "fenómenos meteorológicos": no entendieron su
razón de ser. Y aunque Hiparco descubriese la
precesión, ningún astrónomo posterior, ni
siquiera del siglo XX, ha vislumbrado la importancia que se
podría sacar del hecho de que los fenómenos
meteorológicos de los que hablaba Arato, tuviese algo que ver
con los astros o las constelaciones relacionadas
semánticamente, coincidentes con determinada posición
de las mismas en el momento en que fueron bautizadas. Sólo
nuestra tenacidad y perseverancia digna del éxito nos ha hecho
merecer el alcanzar a adivinar la trascendencia y alcance de esta
asociación, que no ha estado patente a la vista de
ningún otro investigador hasta hoy día.
Así que hemos deducido que los eventos
astronómicos desfasados 75 días respecto a los
actuales, fueron fijados en el IV milenio adne. Y la autoría
sería obra de Sacerdotisas. También deducimos que esta
fijación tendría lugar en Mesopotamia, en donde
sabíamos que existía un conocimiento
astronómico, diferente del oficial de los Sacerdotes varones.
Estas Sacerdotisas transmitirían a otras iniciadas su saber,
quienes a su vez extendieron por todo el universo y lo mantuvieron en
secreto. En estos conocimientos astronómicos fijados en el
año 3300 adne, se basaron las Sacerdotisas de diferentes
regiones y a lo largo de cientos de años, para celebrar los
rituales sagrados agrícolas. También los plasmaron en
obras de arte. Y a la vez lo concretizaron en mitos. De ahí
que las más arcaicas obras de arte de muchas regiones
(realizadas desde luego por artistas femeninas) y los mitos
más arcaicos de regiones históricas, muestran el
sustrato matriarcal, que utiliza claramente un sistema de
codificación con protagonistas humanos o animalísticos,
asociado a objetos del cielo, a la vez asociados con
fenómenos, que evidencian la base astronómica.
Y este conocimiento fue pasando al acervo cultural de
las regiones en las que vivían, hasta que parte de esta
información fue "recogida" y plasmada en fuentes escritas, en
las que bebieron otros pensadores y filósofos. Hasta ser
recogidas por Tolomeo.
Mientras permaneció el conocimiento de otras
constelaciones en otras fuentes no descifradas ni apropiadas por
Tolomeo, hasta que los árabes, los persas modernos y los
astrónomos occidentales accedieron a parte de ella.
Sólo así se explica que Hevelio, Bayer, Bartsch y La
Caille, introdujeran desde el siglo XVII, constelaciones que
denominaron con nombres similares a los que debieron tener en
época arcaica. Es un misterio a dilucidar, pero nos hace
suponer que accedieron a unas fuentes en las que hallaron
inspiración para conocer los conocimientos astronómicos
arcaicos. Y conocimientos astronómicos de constelaciones
desconocidas por Hiparco o Tolomeo.
Posiblemente accedieron a esta información secreta, por diversas fuentes escritas quizás salvadas de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría o de otras Bibliotecas secretas. O llegaron al conocimiento de esas constelaciones, por imágenes artísticas que las representaban de forma metafórica y que ellos llegaron a descubrir que fue el método usado por nuestros ancestros para reflejar su saber astronómico. Y así, basándose en diversas manifestaciones artísticas que las reflejaban, denominaron a ciertas constelaciones introducidas por ellos, con el nombre que aludían a los elementos reflejados en las obras de arte arcaicas (de ahí algunas pequeñas discrepancias basadas en su similar representación formal). Y serían ejemplos de ello las constelaciones denominadas en época moderna con los nombres Taller de Escultor, Mosca, Perros de Caza, Zorra, Escudo de Sobieski, que corresponderían respectivamente en época arcaica, con los nombres de: Taller de Grabación de Moneda, Abeja, Animales de la Diosa, Loba, Escudo de Protección, según lo evidencian las obras de arte). (Ampliamos en nuestro apartado B) Evidencias de otras constelaciones, representadas de forma metafórica en representaciones artísticas, conocidas antes de Hiparco, con URL: http://galeon.com/culturaarcaica/escudo.htm)
e) Aclaraciones de obras de arte con similares motivos, realizadas separadas milenios, respecto al clima
Nosotros hemos analizado obras de arte a las que
consideramos tienen carácter inteligible, por ejemplo con
motivos de animales o antropozoomorfas con flechas clavadas, o a
punto de caerse o cayéndose, y las hemos descifrado que aluden
de forma metafórica a la lluvia. Y a la par consideramos
reflejan el evento estelar vespertino de las Híadas "Las
Lluviosas" yéndose al ocaso, coincidente con el orto de la
constelación Flecha.
La mayor parte de las que hemos analizado, han sido
realizadas en períodos determinados y agrupadas alrededor de
regiones concretas: unas en el suroeste de Francia y norte de
España y otras en el levante español. Es decir que no
fueron realizadas de forma continua a lo largo de los milenios desde
el Paleolítico Superior. Sino que las que hemos analizado y
hemos sido capaces de descifrar, fueron realizadas en dos
períodos exactos alejados entre sí muchos milenios y
concentradas en regiones precisas.
Las más antiguas son A- Motivos pintados en
paredes de cuevas o incisos en huesos y se remontan alrededor del
año 16000 adne y otros B- Motivos presentados además de
en escenas pintadas en cavernas, otras pintadas en abrigos o grabados
rupestres a la intemperie, y están datadas por los
historiadores en el V milenio.
Y a pesar de que estén separadas varios milenios
hemos considerado propician de forma metafórica, el
fenómeno de la lluvia. Lo deducimos tras analizar las
diferentes figuras antropozoomorfas o animalísticas, muchas
veces embarazadas, que pensamos lo evidencian con metáforas
funcionales: tienen lágrimas o torrentes de agua saliendo de
ojos, o saliendo de sus entrañas o de su vientre (figurado o
real), o saliendo de sus manos, o tienen el cuerpo relleno de dibujos
metafóricos de aguas, o tienen flecos...
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Dibujo 2. Figuras femeninas embarazadas leontocéfalas cayéndose en vertical, con lágrimas y flechas grabadas (= cons. Híadas va al ocaso a causa del orto de la cons. Flecha), en plaqueta de hueso de Isturitz
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En primer lugar, nosotros al decir que estas obras de
arte, a pesar de que fueron realizadas alejadas entre sí
varios milenios, representan el 14 de febrero y propician la lluvia,
cometemos una imprecisión. Nos referimos al hecho de que en
realidad deberíamos decir "reflejan el día de fiesta
que coincidía con la que tenía la misma
situación estelar correspondiente al atardecer del 14 de
febrero de hace 5 milenios". O sea el día en que las
Híadas "Las Lluviosas" se iba al ocaso al atardecer, fijado
hace 5 milenios, en el 14 de febrero. Y hoy tal situación
estelar se produce en el atardecer del 1 de mayo.
Deberíamos explicitar que, si una obra de arte
fue realizada en el Paleolítico y la otra en el
Neolítico, pero ambas utilizan similares elementos para aludir
a las mismas constelaciones, deberíamos ser más
precisas. En realidad la escena paleolítica sería
realizada exactamente hace 18.000 años y reflejaría el
evento estelar de Híadas yéndose al ocaso con fecha del
15 de agosto, al final del verano y antes del otoño. Y la
neolítica sería realizada exactamente hace 5.300
años, y reflejaría el evento estelar vespertino de las
Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso al final del
invierno y antes de la primavera: el 14 de febrero. Hoy el mismo
hecho astronómico de Híadas "Las Lluviosas"
yéndose al ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. O sea
que estarían separadas entre sí justamente seis
meses.
De donde se deduce más exactamente que los
milenios en que fueron realizadas las obras de arte con motivos que
aluden metafóricamente al fenómeno de la lluvia, fueron
realizadas, bien alrededor del año 16000 adne las
paleolíticas, o alrededor del IV milenio adne las
neolíticas. Sólo en cualquiera de estos casos, el ocaso
de la constelación Híadas "Las Lluviosas" era
coincidente con el fenómeno benéfico de las lluvias en
tiempo de bonanza climática: en el Paleolítico al final
del verano, y en el Neolítico al final del invierno. Entonces
era coincidente con el fenómeno de las lluvias necesarias para
el crecimiento de la vegetación y la germinación de las
semillas. Y lluvias a las que alude semánticamente, y cuando
fue bautizada esta constelación Híadas "Las Lluviosas",
que desde luego no fue con carácter arbitrario. (Y lluvias que
no se referían a las que tenían lugar en el invierno en
el hemisferio norte, cuya agua hace crecer los ríos, y ha sido
concretizado desde la más remota antigüedad, en obras de
arte como figuras femeninas con vasijas, metáfora del agua que
la Madre Naturaleza volcaba desde el cielo).
Explica el hecho de que estén separadas casi 13
mil años, y no 26.000 que serían los que
deberían de transcurrir para que se repitiera el ciclo, el
hecho de que sea también seis meses los que separarían
el ocaso entre Híadas antes de la primavera y el ocaso de
Híadas antes del otoño, fechas en las que se inician
los dos períodos en que la vegetación surge y la
Naturaleza se renueva. En el caso de las neolíticas, tras el
frío invierno, y en el de las paleolíticas, tras el
seco verano, en los que se podían propiciar las lluvias
generadoras y benéficas para el resurgir de la
vegetación. Por lo que a pesar de que la misma
configuración estelar esté separada en el tiempo seis
meses, da la casualidad que son dos momentos del año en que es
semejante el clima esperado: tiempo de bonanza y lluvias para que la
vegetación se renueve.
Frente a la pregunta del por qué debían
preocuparse nuestros ancestros de la Edad del Hielo, hace 18.000
años, de que lloviese, si aún estaban en período
de glaciación, he de recordar que precisamente en este
período, tras la última glaciación hace unos
24.000 años, durante la transición climática,
mientras los glaciares van retrocediendo, en las tierras liberadas a
causa del deshielo, se empieza a repoblar con la flora de esa
época. Pero en los territorios liberados, aún falta
algunos milenios para que la estepa y la tundra sea colonizada por
árboles y se produzca la gran expansión de los bosques,
que posibilite el aumento de animales comestibles, en estas regiones
boscosas.
De forma que nuestros ancestros artistas al final del
período glacial (Solutrense), residentes en regiones en donde
aún impera un clima seco, "inventan" el arte parietal de las
cuevas maternales, a la vez que las prácticas religiosas
basadas en las más arcaicas mitologías, con las que
intentan convencer "mágicamente" a la Divinidad Maternal, para
que los proteja y alimente, como una Madre protege y alimenta a sus
hijos. Y para ello es primordial que envíe la lluvia necesaria
para que la hierba crezca, para que los animales herbívoros,
susceptibles de ser comidos, estén bien gordos y se
multipliquen, y para que haya suficientes vegetales, alimento
imprescindible para pueblos recolectores.
Y curiosamente en este período del
Paleolítico, piden que llueva al final del verano, cuando tras
el seco y caluroso verano, las lluvias antes del otoño van a
propiciar el resurgir de la vegetación [no como en
períodos posteriores con un clima más templado, que
necesitan que llueva tanto al final del invierno, para que estas
lluvias produzcan el resurgir de la vegetación en la
primavera, con la llegada del buen tiempo, y haya cosecha de la
primera época agrícola (frutas de verano). Como
también necesitan que llueva al final del verano, para que las
lluvias antes del otoño permitan el resurgir de la
vegetación y haya cosecha en la segunda época
agrícola (frutas de invierno)].
De ahí que las pinturas en cuevas realizadas en
el Paleolítico: en Altamira, Lascaux.... tengan
carácter mágico y sean propiciatorias de lluvia
después del verano y aseguradoras del aumento de la
vegetación, dependiente de la lluvia, para conseguir mejora en
la alimentación, que es este período es de caza de
animales herbívoros y recolección de vegetales y frutos
silvestres.
Mientras que las obras de arte neolíticas: arte
rupestre del Levante español y otras, fueron realizadas por
pueblos que se alimentaban ya de la agricultura, y
propiciarían la lluvia para hacer germinar la semilla
enterrada. De ahí que ya aparezca la figura humana
mitológica del panteón Neolítico: femenina o
masculina fálica representante de la semilla que germina y
protagonista de la historia de la agricultura. Y que es representada
desplazándose a zancadas, o cayéndose o muriendo a
causa de flechas clavadas (= cons. Orión va al ocaso
coincidiendo con orto de Flecha), ya que concretiza al paredro de la
Diosa Madre, que como semilla muere y resucita y que narra la
historia de la agricultura.
Y aunque algunas de estas obras neolíticas
están datadas por los historiadores de manera imprecisa
alrededor del V milenio adne y otras en el IV milenio adne,
consideramos que por la temática y símbolos, tuvieron
que ser realizadas en el IV milenio adne, por lo que la
datación de los historiadores no sería exacta.
Más preciso sería datarlas alrededor del año
3300 adne, justo en el momento en que tal hecho astronómico
tenía lugar: la constelación Híadas "Las
Lluviosas" se iba al ocaso el 14 de febrero al atardecer y
surgía la constelación Flecha (hoy tal evento tiene
lugar el 1 de mayo), y era coincidente con el fenómeno de las
lluvias, propiciatorias de la germinación de las semillas.
Y serían realizadas por pueblos agricultores del
final del Neolítico, con las que narran la historia de la
agricultura de la primera época agrícola, justo en el
milenio en que tal hecho astronómico tenía
lugar.
Desde luego ninguno de estos modelos que han sido
consideradas "escenas de caza" por muchos historiadores, en los que
aparecen figuras de cazadoras o animales con venablos clavados, tanto
paleolíticas como neolíticas, tenían finalidad
de propiciar o asegurar la caza. Nosotros discrepamos de esta
"teoría", al igual que divergía Leroi-Gourhan desde que
la puso en entredicho ya hace casi medio siglo, a pesar de que se
siga defendiendo, aún en contra de las evidencias que la
niegan.
Hay varias razones que lo evidencian: la primera es que
los animales representados en las escenas artísticas, no son
los que servían de alimento a los artistas que las realizaron.
Y la segunda es que muchas obras están realizadas por pueblos
que no se alimentaban de la caza, así que no existía
ningún interés en asegurarla.
La primera evidencia científica la aporta el
estudio de los restos de comidas dejados por lo autores de las
pinturas de escenas de animales. Se preguntaba Leroi-Gourhan en
(1983, 76): "¿por qué no hay más que
una única representación del reno en Lascaux, mientras
que está presente con exclusividad entre los restos
óseos, restos de comidas que cubrían el suelo de la
cueva?"
También se preguntaba: "Por qué los animales señalados
con heridas en puntos vitales son una fracción restringida de
las figuras, mientras que la práctica de la magia
habría dejado suponer que la totalidad de los animales
deberían estar señalados de ese modo con el signo
mortal?
Su imitadora Blasco coincide cuando afirmaba en (1992,
22) "faltan
representaciones de caza de especies menores, como puede ser el
conejo, y por los restos osteológicos analizados en muchos
yacimientos sabemos que es habitual entre los desechos
domésticos."
Y Delporte en (1982, 282) repite: "... en Lascaux, el caballo es tema
utilizado generosamente en pinturas y grabados parietales, mientras
que la fauna consumida... fue el reno; en el arte mobiliar de la
cueva de La Vace es también el caballo el más
corrientemente representado, aunque entre la fauna recogida... el
caballo no aparezca... Estos dos ejemplos muestra, pues, que el
acudir exclusivamente a la magia de la caza para explicar las razones
del arte rupestre y mobiliar prehistórico no sólo es
simplista, sino incluso y sobre todo erróneo..."
También los hallazgos científicos
evidencian que es falsa la hipótesis que defendía que
estas "escenas de caza" reflejasen escenas de la vida cotidiana, ya
que la tarea más habitual en el Neolítico, era la
relacionada con la agricultura o la cría de ganado.
De forma que tras analizar los diferentes atributos de
miles de obras de arte simbólicas desde una perspectiva
interdisciplinar, nos avala las evidencias encontradas, para que
demos otra explicación para las llamadas impropiamente
"escenas de caza" y otras escenas artísticas y
simbólicas prehistóricas: tienen contenido
figurado.
Nuestra hipótesis es que nuestros ancestros las realizaron porque estaban convencidos de que con ellas podrían asegurar "mágicamente" la principal necesidad humana: la alimenticia, pero de manera metafórica. En principio necesidades alimenticias de una sociedad con una economía basada en la recolección de vegetales, que con toda seguridad era llevada a cabo por parte de la mujer recolectora de frutos, semillas, cereales, bayas, miel... (lo evidencia la arqueología y el estudio de las sociedades primitivas actuales de recolectores y cazadores. Pueden ampliar en: Sociedades bilaterales y con costumbres reliquias matriarcales: http://galeon.com/martin-cano/bilaterales.html) y de caza de animales herbívoros, y más tarde basada en el cultivo vegetal por parte de las agricultoras (también lo evidencia la arqueología. Pueden ampliar datos en nuestro artículo: La mujer responsable del proceso de hominización: http://galeon.com/contraandrocentrismo/1homini.htm)
Precisamente los mitos históricos nos dan las
claves para descifrar las representaciones artísticas
prehistóricas de animales, cazadoras y cazadores
itifálicos, ya que en los mitos aparecen figuras paralelas. Y
por tanto las figuras representadas en escenas artísticas
simbólicas, serían en realidad concreciones de los
protagonistas Divinos de las mitologías agrícolas
heredadas. Y representarían también a las más
arcaicas Sacerdotisas y a los primeros Sacerdotes que empezaron a
compartir las funciones de culto y las ceremonias de Fertilidad, en
honor de la Gran Diosa y su paredro mortal Deificado.
El hecho de que los Sacerdotes más arcaicos que
participaban en los cultos religiosos de los panteones
históricos, se autoemasculaban y se convertían en
eunucos, evidencian que lo hacían para representar al paredro
(castrado) de la Diosa de los mitos religiosos. Y esta
emasculación serviría para explicar la presencia de
tantas figuras itifálicas que aparecen en las manifestaciones
artísticas en posiciones inestables o cayéndose.
En realidad la figura itifálica de las pinturas
levantinas no representaría ningún poder fecundante, al
igual que tampoco cumplía tal función los paredros de
la Diosa de religiones agrícolas históricas. Sino que
sería antecesora de la figura masculina que como ser mortal
iba a sufrir un accidente en el que iba a terminar castrado antes de
morir, llamado en diferentes panteones: Atis, Adonis, Eshmund,
Osiris, Combabo, Pwyll, Pelles, El / Elkersunisa, Dumuzi / Duzi,
Adonis, Tammuz-Adonis... Y este paredro era el hijo o el amante o el
esposo o el hermano de la Gran Diosa: Cibeles, Militta,
Astarté, Isis, Afrodita, Rhiannon, Istar, Inanna, Enyoma,
Ninni-Ishtar... Paredro que moriría a causa de la Diosa, pero
que a la vez ella lo lloraría, resucitaría, y en las
panteones terminaba por ser Deificado como personificación de
la semilla que muere y resucita.
Asimismo el papel de paredro lo jugaría
también algunas cazadoras heridas o desplazándose a
zancadas que aparecen en las pinturas de los paneles levantinos o de
otros lugares del universo. Y que también serían
antecesoras de figuras mitológicas de los panteones
históricos. Paredras que iban a morir o a ser raptadas e iban
a resucitar gracias a su Madre Divina: así la Diosa Afrodita
iba a salvar a la cazadora Britomartis, Afrodita / Pasifae a Ariadna,
Axieros a Axiokersa, Ceres a Perséfona o a Libera o a
Ferefata, Cibeles a Misa / Mises, Cotito a Proserpina,
Cuerauáperi a Xaratanga, Damia a Auxesia, Dana a Aranrhod,
Eithinoha a Onatag, Freia a Idunna, Hercina a Proserpina, Ixmucana a
Ixquic, Kerri a Lúufri, Krumina a Nigola, Lusia a Robigo, Mari
a Basa Grande, Prithivi a Bhavani / Kali, Retia a Acavister, Sena a
Galia, Diosa hindú Tierra a Sita, Tailtiu a Lugna...
Y siendo todos, protagonistas metafóricos de la
historia de la agricultura, cuyas aventuras codificaban las etapas
por las que pasaba la agricultura, desde que se enterraba la semilla
(paredro,-a muerto,-a), germinaba la vegetación y
florecía gracias a las lluvias (paredro,-a resucitaba tras ser
llorado,-a por la Madre Divina) y seguía hasta que se
recolectaban los frutos de la cosecha. Y cuya muerte y
resurrección se conmemoraba en fiestas de siembra (dos al
año, de los dos períodos agrícolas), y su
nacimiento en fiestas de recolección (también dos al
año).
Hemos comentado con anterioridad que la mayor parte de
las escenas artísticas que hemos descifrado estaban realizadas
en dos períodos concretos: A: alrededor del año 16000
adne y B: alrededor del IV milenio adne, y consideramos que ambas
eran sincrónicas con el clima. Pero también hemos
analizado y descifrado otras obras C: datadas en el Ier milenio adne,
que seguían presentando las mismas asociaciones
constelaciones-fenómenos de antaño, aunque en realidad
en ese momento histórico ya no había sincronía
entre las constelaciones-fenómenos asociadas.
Estos fenómenos asociados a constelaciones,
están representadas en escenas de anillos y sellos de oro,
calderos de plata y en vasijas metálicas datadas desde el
siglo VIII adne, cuando los más arcaicos talleres de
metalurgia existentes, junto a los Santuarios de Diosas (servido en
principio exclusivamente por Sacerdotisas), aún estaban en
manos femeninas: "... hay que exponer que en los templos
erigidos a las diosas de la Vida aparecía la ligazón
invariable de lo femenino con la riqueza y los objetos materiales,
sobre todo cuando originariamente la fabricación de monedas
tuvo lugar en los centros cultuales a las
diosas-madres." (M.
Teresa G. Cortés, 1993: 24). También están
presentes en las más antiguas monedas emitidas, desde su
invento, y que sería obra femenina, según lo evidencia
la temática, así como algunas fuentes antiguas. Ejemplo
la cita aportada por Carmen Herrero de lo que declaraba Julius
Pollux, en su Onomasticón, en el siglo II dne, que comenta la
posibilidad de que la moneda hubiese sido inventada por una mujer. En
palabras de Herrera (1994: 32): "Quizás algunos creerían
ambicioso investigar esta cuestión si las primeras monedas
fueron acuñadas por (...), o por Demodice de
Cumas..."
Por ejemplo hay obras de arte realizadas en el siglo VII
adne, que representa el evento estelar de la Canícula
coincidente con el fenómeno esperado de la canícula,
cuando tales hechos sólo habían sido simultáneos
en el año 3300 adne, en el solsticio de verano. Por lo que no
tenía sentido seguir en el Ier milenio adne, con la
asociación de la constelación Canícula para
prever el tiempo atmosférico de la canícula, ya que
ésta se presentaba un mes después del solsticio de
verano, es decir casi a final de julio. Y si de ese conocimiento
dependía la recolección de frutos en los campos, si se
recogía un mes después del momento adecuado, ya
estarían demasiado maduros.
También hay obras de arte realizadas en el siglo
V adne, con motivos que consideramos son propiciatorias de lluvias, y
asociado a determinada situación de la constelación
Híadas "Las Lluviosas", cuando tales hechos habían
dejado de ser simultáneos. Un ejemplo es la escena de la
marmita de plata hallado en Jutlandia, en Gundestrup Dibujo 5 (datada
por unos historiadores en el siglo V adne / y por otros en el I
adne).
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Dibujo 5. Figura femenina con cabellos como torrentes de agua (asociados al fenómeno de lluvia coincidente con el ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas"), junto a figura caída (representación del paredro muerto y del ocaso de la constelación Orión), escena grabada en la marmita de plata de Jutlandia, Gundestrup, Dinamarca, datada en el siglo V adne / el I adn |
En esta obra aparecen los cabellos femeninos como
torrentes de agua, metáfora funcional de lluvia antes de la
primavera, asociados al ocaso de la constelación Híadas
"Las Lluviosas". Y además aparece una figura caída,
representativa de la semilla que muere y gracias a las lluvias
resucita (proceso al que aludiría las aves, imagen del paredro
resucitado volando con sus alas y de la constelación Cisne,
como Divinidad de la primavera).
Esta obra de arte narra el proceso agrícola antes
de la primavera, iniciado con el enterramiento y muerte de la semilla
en el período de siembra y que identificamos asociada al ocaso
vespertino de la constelación Orión / la muerte del
paredro, hasta el resurgir de la vegetación / la
resurrección del paredro. O sea que refleja el proceso del
atardecer del día de fiesta que tenía la misma
situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de
febrero de hace 5 milenios, al 1 de marzo (hoy tales eventos
estelares tienen lugar del 1 al 15 de mayo, y en el siglo V adne
tendría lugar del 28 de marzo al 12 de abril).
De forma que representa el evento estelar de las
constelaciones Orión e Híadas yéndose al ocaso.
Pero dado que fue realizada en el siglo V adne, cuando las lluvias
antes de la primavera, no eran coincidentes con el ocaso de
Orión (que en ese momento tendría lugar el 28 de
marzo), manifiesta que su representación no estaba de acuerdo
con el clima.
Esto pondría de manifiesto que las artistas lo
hacían a) por desconocimiento, o b) sabían el error que
cometían, pero lo mantenían por intereses de
poder.
a) Así que las autoras de estas obras de arte (y
de otras muchas del Ier milenio adne) que asocian constelaciones con
fenómenos que tuvieron lugar 2.500 años antes, lo
hacían porque no conocían su fundamento
astronómico, porque accedieron a este conocimiento de forma
incompleta y así lo mantenían y transmitían sin
modificar.
Y este desconocimiento explicaría que los
siguiesen reflejando en obras de arte, al igual que seguían
realizando rituales inspirados en las asociaciones
constelaciones-fenómenos de antaño y en mitos. Todos
con la finalidad de pedir "mágicamente" a la Divinidad que
creían que estaba al frente del mundo, los fenómenos
benéficos para la agricultura, o para pedir protección
contra las consecuencias maléficas de los fenómenos, a
lo largo de los días de fiesta del año. Al no ser
astrónomas expertas, no podrían saber que en los
días de fiesta, que habían sido fijados en el
año 3300 adne, ya no eran sincrónicos determinados
fenómenos meteorológicos con la constelación
asociada (dada la precesión).
b) O bien las
autoras de estas obras de arte, sí que sabían que la
asociación fenómenos-constelaciones de antaño ya
no era exacta, pero preferían seguir con la misma
mitología y la misma estructura festiva de los rituales
agrícolas y de sus representaciones artísticas por
intereses de poder. Dado que sabían que sus previsiones
meteorológicas no eran exactas al 100 x 100, sino con cierta
probabilidad, podían seguir usando todo el cuerpo de
conocimientos, pero corrigiendo el desfase entre constelación
y fenómeno asociado, guiándose más por el
momento del año en que estaban, y por tanto con el
fenómeno climático esperado.
Y ello explicaría que mantuviesen las mismas
fechas festivas para celebrar sus rituales agrícolas, con la
finalidad de pedir los fenómenos coincidentes con el momento
del año en que se encontraban, aunque no coincidentes con las
constelaciones estelares que habían dado origen a la
asociación constelación-fenómeno, y en los que
se habían inspirado para inventar sus ritos.
Es decir que los creyentes de religiones paganas a
partir del año 3300 adne, empezaron a cometer los mismos
errores que cometieron algunos siglos después los cristianos,
celebrando las fiestas en las fechas "fijadas" en el año 3300
adne. Pero cuando en esos precisos días, las situaciones
estelares ya no eran coincidentes con los fenómenos asociados,
dado que se iba dando un desfase entre constelaciones y
fenómenos esperados a lo largo de los siglos.
Ellos como los cristianos, celebrarían las
fiestas, por ejemplo para pedir la protección contra los
calores "caniculares", en la fecha adecuada para ello: en el
solsticio de verano, de acuerdo con el clima: cuando aparecían
los calores "caniculares", pero no coincidentes con el orto matutino
de la constelación Canícula, sino adelantado x
días respecto al evento (dado que el fenómeno
"canicular" asociado la constelación Canícula
sólo se dio en el año 3300 adne, cuando ambos se dieron
de forma sincrónica).
Así por ejemplo en el año 2000 adne, las
fiestas contra los calores "caniculares", las celebrarían en
el solsticio de verano, mientras que el orto matutino de la
Canícula se producía el 9 de julio, con un desfase de
18 días respecto al evento del año 3300 adne. En el
siglo VII adne, celebrarían las fiestas contra los calores
"caniculares" igualmente cuando era esperado según la
estación del año: en el solsticio de verano, mientras
que el orto de Canícula se producía el 29 de julio, con
un desfase de 38 días. Igualmente, en el siglo VII adne, el
ritual sagrado de "dar de beber" a perras para que saciaran por fin
su sed "canicular" y la canícula no fuera tan furiosa, lo
harían en el solsticio de verano, cuando se esperaba el calor
abrasivo, mientras que la aparición de la constelación
de la Canícula tenía lugar 38 días
después, y en el siglo IV adne, el ritual lo
celebrarían también en el solsticio de verano, de
acuerdo con el clima, aunque la aparición de la
constelación de la Canícula fuese en agosto.
E igual pasaría con otras rituales para pedir la
lluvia antes de la primavera, en determinado día de fiesta: se
pediría que lloviese acorde con el clima, matando a toros con
flechas o a espada para pedir la lluvia, x días antes de que
el ocaso de Híadas "Las Lluviosas" de Tauro se
produjese.
De forma que tanto el ritual de dar "dar de beber" a
perras para que saciaran por fin su sed "canicular" o el de matar a
"toros" con "flechas" o a espada para pedir la lluvia, son rituales
nacidos inspirados en las constelaciones que aparecían en
determinados días de fiesta del año 3300 adne. Y se
mantuvieron durante miles de años, aunque las fiestas se
celebrasen en fechas cuyas situaciones estelares no eran coincidentes
con las del origen.
Es decir que celebraban las fiestas en las mismas fechas
en que fueron fijadas en el año 3300 adne: 21 de marzo, 21 de
septiembre, 21 de junio, 21 de diciembre, 24 de junio, 25 de
diciembre, 14 de febrero, 15 de agosto, 1 de junio, 1 de diciembre...
pero no acorde con las situaciones estelares de cuando fueron
fijadas. Esperarían que la Divinidad, a pesar de todo los
entendería ;-)).
(Ampliamos en: Claves astronómicas del arte prehistórico y primitivo, reflejo de mitos, fundamento de religiones mistéricas agrícolas / Otra regla de tres: http://galeon.com/contraandrocentrismo/otrareglatres.html. En Claves astronómicas del arte y la religión prehistórica: http://galeon.com/culturaarcaica/calen.htm. Y en el apartado: Figura itifálica representante de Sacerdote y paredro eunucos, metáforas de semillas del artículo con URL: http://galeon.com/contraandrocentrismo/congarqueol.htm)
f) Aclaraciones respecto a la interpretación errónea de lo que significan las fiestas de solsticios
Sabemos que las diferentes religiones agrícolas
Mistéricas de principios de época histórica, son
herederas de la más arcaica religión matriarcal, y
además sabemos que las religiones judía o cristiana se
fundamentan en las religiones precedentes cananeas y en otras
religiones agrícolas Mistéricas. Es decir que los
rituales, los mitos, los días de fiestas... de diversas
religiones, tienen un origen común, y cada religión los
adapta a los intereses del pueblo que lo inventa.
Los mitólogos de religiones posteriores a las
"paganas prehistóricas", al reelaborar e inventar los mitos de
nuevas religiones no entendieron completamente las metáforas
en que se basaban, y cometieron ciertos errores. Y asimismo los
mitólogos actuales, exégetas de diversas religiones,
siguen cometiéndolos.
Uno de los errores que siguen cometiendo los
exégetas actuales, es que creen que las Diosas Vírgenes
de diferentes panteones eran Madres de la Divinidad del Sol, y los
parían en los solsticios. Y así por ejemplo Husain
(1997, 158) recoge la información de que la fiesta:
"Yule marca el
solsticio de invierno, período del año en el que
tradicionalmente las diosas madres -ya fuera la cananea
Astarté, la mesopotama Istar, la egipcia Isis o la griega
Mirra- parían al sol."
E igual error de confundir la fiesta del solsticio de
invierno del 21 de diciembre con la fiesta agrícola del 25 de
diciembre, en que la Diosa daba a luz, comenten los redactores del
Universo dirigidos por Tempesti cuando dicen (1982, 1664):
"La fecha del
nacimiento, está, por lo tanto, ligada al antiguo culto al Sol
y es la de Dies Natalis Solis Invictis, fiesta del Sol que renace
todos los años y que el siglo III d. C. se fijó en el
25 de diciembre, considerado erróneamente como el día
de solsticio de invierno."
Y asimismo caen en error Hara y Andrea cuando dicen
(1999, 50):
"También la religión de la divinidad asiática
Mitra, celebraba después del solsticio de invierno, el 25 de
diciembre, la regeneración del vigor del Sol."
También interpreta erróneamente que las
Diosas "parían al sol" Callejo (2000, 69) cuando
afirma: "La verdad
es que tanto el papa Liberio, como todos los exegetas de la
época, sabían perfectamente que el 25 de diciembre era
muy conveniente para sus propósitos, puesto que en ese
día nacían casi todos los dioses solares
jóvenes: Osiris, Atis, Horus, Apolo, Mitra, Dionisios /Baco
(llamado El Salvador), Serapis o Krisna."
Hara y Andrea sin embargo aclaran que había una
diferencia entre las fiestas de solsticios y las de nacimientos de
bebés al hablar de las fiestas Saturnalias: "En resumen, culturas diferentes y
lejanas celebraban el solsticio de invierno estableciendo
inmediatamente después la llegada al mundo de sus
divinidades." O sea
que estos autores dan la pista de que eran dos fiestas diferentes,
celebradas una a continuación de otra.
En los diferentes casos, a pesar de que los
exégetas consideren que Jesús, Horus, Mitra, Atis,
Apolo, Krisna... personifican el sol y eran paridos por Madres
Vírgenes en los solsticios, en realidad están
interpretando de forma errónea metáforas
agrícolas que no entendieron.
a) Fiestas de solsticios
Y así sería más exacto decir que
las fiestas de los solsticios celebran las posiciones que ocupan el
sol en ciertos momentos del año: 21 de diciembre y 21 de
junio, cuando el sol ascendente o descendente nace por un punto de la
eclíptica / ecuador celeste más alejado, y cada uno
marca el día más corto o el más largo del
año. Indicando los dos momentos en que se halla más
lejos del ecuador terrestre, cuando el sol en el solsticio de
invierno (el sol declinante alcanza su mínima altura sobre el
horizonte) hace su recorrido durante el día por debajo del
ecuador terrestre y hace más frío, o cuando en el
solsticio de verano lo hace por encima y hace más
calor.
Y a estas posiciones, cuando empieza su ascensión
o su descenso, se refieren con la expresión "el sol se
renueva". De ahí que algunos mitólogos lo confundan e
interpreten con el nacimiento de la Divinidad solar. Y a estas
fiestas de solsticios separadas seis meses se referirían el
"Eguskiberri" "Sol Nuevo" y el "Eguski Saindua" "El Sol Santo".
Estando el sol personificado en estas fiestas vascas por la Diosa
Eguzki / Ekhi / Egusti / Iguzki. Y que los mitólogos
identifican erróneamente con la "Navidad" cristiana, que
celebra el "Nacimiento" de Jesús (cuyo nacimiento encierra una
metáfora agrícola).
En realidad los que identifican las fiestas de
solsticios con las de las nacimientos de ciertos Héroes como
una sola fiesta están mezclando la interpretación de lo
que celebraba la fiesta del solsticio en relación a cierta
posición del sol, con metáforas agrícolas que
encierran las fiestas de nacimientos virginales de
bebés.
b) Fiestas de "Nacimientos"
Mientras que las fiestas de "Nacimientos" de hijos,-as
de Diosas Madres Vírgenes, se referiría a las
celebradas el 25 de diciembre y el 24 de junio, que seguían
inmediatamente a las de solsticios de invierno y de verano. Y a estos
días se referirían con las fiestas de "Nacimiento" de
Mitra, las "Natividades" de Jesús y Juan, o cuando las Diosas
Madres: Astarté, Istar, Isis, Mirra, Cibeles, Maya...
parían a sus respectivos hijos (bien como frutos de cosechas
de verano o de invierno).
El hecho de que los mitógrafos patriarcales hayan
interpretado a: Horus, Mitra, Atis, Apolo, Krisna... como
personificaciones del sol, se debe al secretismo de la doctrina
matriarcal de la religión Mistérica, doctrina religiosa
de carácter metafórico y mantenida desde la Prehistoria
de forma secreta en manos de Sacerdotisas, que lo transmitían
a las personas elegidas para ser iniciadas.
Y este conocimiento analógico no pasaría
directamente a los Sacerdotes, por lo que no accedieron a todos los
secretos. De ahí que a partir de cierto momento elaboraron
nuevos mitos y dieron explicaciones fantasiosas, supersticiosas y
erróneas de los hechos religiosos.
[De la misma forma, los varones al apropiarse en
exclusiva del ejercicio del sacerdocio, también mantuvieron en
secreto sus conocimientos. Y así se sabe que el plebeyo Cneo
Flavio en el año 304 robó las claves que determinaban
las fechas de diferentes eventos y las hizo públicas para que
todos pudieran hacer sus previsiones, por los que según Ramos
Perera (2000, 56):
"Ante ello los sacerdotes y patriarcas no tuvieron otro opción
que ceder y hacerlo público."]
Y así los Sacerdotes varones de principios de
época histórica, no llegaron a interpretar que en la
mitología matriarcal, se consideraba que los diferentes
protagonistas de los mitos se identificaban con estrellas y
constelaciones, siendo además las estrellas y constelaciones
consideradas "Pequeños Soles". Aún hoy día
existen autores que también denominan "sol" a algunas
estrellas muy brillantes de la bóveda celeste. Así,
leemos en la Enciclopedia U., Tomo 9 (1988, 499) de la estrella
Arctosoura, hoy conocida como Arturo: "... la estrella Arturo, brillante sol del
hemisferio boreal, de color variable..."
Así que no tiene nada de extraño que
malinterpretaron erróneamente los mitos en los que se
identificaban los protagonistas con estrellas y constelaciones,
consideradas "Pequeños Soles", como personificación del
sol. Y ello está en el origen de que malinterpretasen el hecho
de que cuando nacía un hijo de la Diosa, metáfora
agrícola de la recogida de los frutos, asociado a ciertas
posiciones de las estrellas y constelaciones "Pequeños Soles",
con la falsa idea de que la Diosa paría el sol.
Había varias constelaciones calificadas como
"Pequeños Soles": Can Mayor, Crátera, Libra-Escorpio,
Águila, Flecha, Acuario. Por lo que ello estaría en el
origen de la equivocación de los mitógrafos que les
llevó a identificar a los Héroes con el Sol. Afirma
Markale en (1989, 95): "En la tesis que he expuesto en detalle en mi
estudio sobre Siegfried ou l'Or du Rhin, París, Ed. Retz,
1984. Sostengo, basándome en numerosos documentos, que el
abusivamente llamado héroe solar es en realidad un
«héroe cultural», un «héroe
civilizador» que no tiene fuerza por sí mismo si no se
regenera constantemente junto a la Mujer-Sol, detentadora real de la
soberanía." ... "Aporta también la prueba de que, ni
entre los celtas, ni entre los germanos, hay dios-solar o sol
representado en forma de dios."
De forma que el "Nacimiento" de un bebé Divino el
25 de diciembre encerraba una metáfora agrícola,
asociada a la aparición vespertina de la estrella Espiga de
Virgo (y de la constelación "Pequeño Sol"
Crátera), coincidente con el tiempo de recolección de
frutos de invierno. Y había otra fiesta de el "Nacimiento" de
un bebé Divino el 24 de junio, tiempo de recolección de
frutos de verano (y de la constelación "Pequeño Sol"
Acuario).
COROLARIO
En estas reflexiones hemos expuesto datos que corroboran
que cuando las constelaciones Can Mayor / Canícula,
Híadas "Las Lluviosas", Cáncer... (cuyo nombres se
conservan desde la Prehistoria, antes de Tolomeo), fueron bautizadas
no se hizo con carácter arbitrario, sino porque algunas de sus
posiciones eran coincidentes con un fenómeno
meteorológico con el que estaba relacionado
semánticamente en el momento en que fue denominada: calor
canicular asociada a determinada posición de la
constelación Canícula, lluvias a la constelación
Híadas "Las Lluviosas", enfermedades que "se mueven como los
cangrejos / cánceres" a la constelación
Cáncer...
Y estas posiciones serían fijadas hace 5.300
años, porque sólo entonces se dieron las asociaciones
entre fenómenos astronómicos y meteorológicos,
tal como ha sido heredado. Y parte de este conocimiento fue mantenido
desde entonces por el cuerpo sacerdotal de las religiones
Mistéricas de principio de época histórica,
así como por artistas que los reflejaron en obras de arte y
por participantes de los rituales sagrados de carácter
agrícola de los días de fiesta, que los celebraban en
las mismas fechas fijadas en el año 3300 adne.
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